Los ángulos, las proporciones y la forma configuran la talla de un diamante. Una buena talla hará que el diamante refleje la luz de una faceta a otra y se produzca un efecto espejo. Cuando está tallado de forma óptima, un diamante brilla de manera espectacular. Es la dispersión de la luz, lo que se conoce como fuego del diamante.

 

Diamantes en forma redonda o brillantes (talla clásica)

El diamante de talla redonda es el más popular, el más valorado y el más atractivo. La luz se refleja en sus 58 facetas (57, si no hay culet, es decir si la punta está cerrada), de proporciones y simetría perfectas. Esta talla redonda maximiza las cualidades del diamante, en lo que se refiere a su brillo y a su fuego, por la reflexión y la dispersión de la luz que en él se proyecta. Así, los diamantes redondos o brillantes poseen unas cualidades ópticas excepcionales. Cada rayo de luz que entra por la tabla se refleja varias veces antes de salir de la piedra.

Hacia los años veinte, esta talla se hizo muy popular. Desde entonces hasta hoy, la mecánica de corte de los diamantes redondos se ha ido perfeccionado mucho con el tiempo, el uso de la tecnología láser y otras técnicas.

 

Diamantes en otras formas (tallas fantasía)

Las tallas fantasía pueden adoptar muy diversos cortes. En este apartado, detallamos los más importantes para referencia de nuestros clientes.

– Diamante de talla marquesa o navette (55 facetas)

Esta talla se inspira, según cuenta la historia, en la forma de la boca de la marquesa de Pompadour, la amante de Luis XV de Francia. Con forma de óvalo alargado, sus extremos acaban en punta y dan la sensación de un diamante más grande de lo que realmente es. Refleja bien la luz y su brillo lo hace muy atractivo.

– Diamante en forma de pera, gota de agua o lágrima (56 facetas)

Se trata de una talla muy fina y elegante, tanto que algunos de los diamantes más famosos y de mayor valor en el mundo presentan esta talla. Con 56 facetas, viene a ser una combinación a medio camino entre el brillante y la talla marquesa.

– Diamante en forma de óvalo (57 facetas)

Creado por Lazare Kaplan en los años 60, los diamantes ovalados no dejan de ser una talla de brillante modificada. Son menos frecuentes que los brillantes y su forma alargada puede dar la sensación de que tienen un mayor tamaño. Si la piedra no está bien tallada es muy probable ver una franja oscura en la zona central, detalle que puede afearlo y hacer que su valor se reduzca.

– Diamante de talla princesa (76 facetas)

El corte princesa es la talla de fantasía más popular porque es tan brillante como el de talla redonda. Fue creado en la década de los ochenta y, en especial, vemos esta forma de diamante en los anillos de compromiso. Este corte es tradicionalmente cuadrado y suele tener un valor un poco inferior que el de talla redonda a igualdad de quilates. A veces, podemos encontrar un diamante en forma ligeramente rectangular, cualidad no siempre fácil de detectar y algo más valiosa por cuestiones de demanda.

– Diamante con talla radial o radiant (52 facetas)

La talla radial es un corte especialmente recomendado para los diamantes de colores. Esta talla inspirada en la rectangular, es más luminosa y brillante que la talla esmeralda. Se creó hace más de veinte años y es también una talla popular. Más o menos rectangulares según su relación longitud-anchura, estas formas de diamantes tienen aún hoy en día buena acogida.

– Diamante en forma de corazón (59 facetas)

Los diamantes en forma de corazón son frecuentes como colgantes y en anillos por su romanticismo intrínseco. Las piedras cuyos arcos son simétricos en anchura y altura son más bonitas y mejor valoradas. El corte debe mostrar una hendidura marcada y bien definida. Las impurezas de color en el contorno del diamante en forma de corazón pueden hacer ver rebajado su valor.

– Diamante en forma de cojín

Se trata de una talla mixta, entre el óvalo y la esmeralda. El diamante en forma de cojín o almohada se conoce también como corte old mine o vieja mina. De esquinas redondeadas y grandes facetas es un corte brillante muchas veces elegido para diamantes de colores. Sin embargo, cuando hay impurezas se aprecian más que en otras formas de talla.

– Diamante Asscher (72 facetas)

El diamante Asscher presenta un corte cuadrado esmeralda modificado: una tabla más pequeña, una faceta más grande y esquinas de corte dramático. Elegante y clásico, el diamante Asscher suele proyectar más fuego y reflejar mejor la luz que los diamantes de corte esmeralda. Puede presentar impurezas en sus esquinas que le hagan perder algo de valor.

 

Diamantes pequeños

Las piedras pequeñas suelen presentar tallas cuadradas (29 facetas), tallas rectangulares o Baguette (25 facetas) y triangulares (19 facetas). Son habituales también otros cortes de 8/8 (16 facetas) y de 16/16 (32 facetas).

A la hora de valorar un diamante se han de tener en cuenta todos y cada uno de los factores, popularmente conocidos como ‘4Cs’. Sin embargo, en la actualidad, en el mercado internacional del diamante se valora cada vez más la calidad de la talla.